SANTO
DOMINGO, República Dominicana.- La violencia intrafamiliar continúa
alcanzando cifras escandalosas y conmovedoras, hasta el punto de que en
los últimos 11 años unas 2 mil 95 mujeres, en su mayoría madres de
familias han sido brutalmente asesinadas en la República Dominicana y
más de 7 mil 400 menores de
edad han quedado huérfanos. De igual manera,
698 hombres se han quitado la vida desde el año 2000 hasta la fecha
después de haber segado la vida a sus parejas o ex parejas, mientras que
el número de mujeres con lesiones severas, graves o leves víctimas de
la violencia de sus maridos o ex maridos celosos asciende a 18 mil 869
en igual periodo, de conformidad con una investigación del periodista,
ex diputado y funcionario del Gobierno, Fausto Araujo.
La violencia doméstica deja un saldo de por lo
menos tres víctimas en el país cada semana, de acuerdo con cifras
recogidas en el Palacio de la Policía Nacional y en las Fiscalías del
Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo, afirmó el periodista
investigador y actual subdirector técnico general del Centro de
Desarrollo y Competitividad Industrial (PROINDUSTRIA).
“Pese a los notables avances que ha experimentado
la humanidad y a las legislaciones condenatorias que contra esa
bochornosa práctica se han puesto en vigencia en los últimos tiempos, la
mujer dominicana y las de otras naciones del mundo continúan siendo
víctimas constante de múltiples formas de violencia, abusos, atropellos y
de acoso sexual,” dijo Araujo.
Explicó que esa práctica, que se expande por la
humanidad sin excluir continentes ni naciones, aun sean éstas ricas o
pobres, ha sido considerada por el Fondo de Naciones Unidas para la
Infancia como “una de las negaciones más perniciosas de los derechos
humanos”. Esa es –agregó- una verdad pura, pues quienes ejercen la
violencia o abuso generalmente son personas de la confianza de las
víctimas, es decir, que pertenecen a la misma familia.
En el caso de República Dominicana –dijo el
periodista, ex diputado y dirigente del PLD- el drama es tan alarmante
que si en el territorio nacional pudiéramos hablar de violaciones a los
derechos humanos necesariamente tendríamos que admitir que las mujeres
del país son las víctimas fundamentales de esas violaciones.
Araujo explicó que en la mayoría de los hogares
dominicanos la violencia contra las mujeres es una verdad irrefutable.
En el 60 por ciento de ellos –añadió- se produce casi a diario un hecho
de maltrato conyugal y doméstico, el cual se ejerce por medio de ofensas
verbales, amenazas, golpes, abuso sexual y hasta muerte.
Planteó que “como si se tratara de una peste que
se expande sin control, el año pasado 64 de cada 100 hogares dominicanos
estuvieron tocados por la plaga de la violencia doméstica en todas sus
manifestaciones y que en lo que va del presente año ya unas 52 mujeres
han sido brutalmente asesinadas por sus maridos ex maridos.
Actualmente –reveló el periodista investigador- la
violencia intrafamiliar afecta entre un 20 y un 50 por ciento de las
mujeres del mundo, dependiendo de los países donde vivan las víctimas.
Así, por ejemplo, ésta es de un 29 por ciento en Canadá, de un 25 por
ciento en Gran Bretaña, de un 28 por ciento en los Estados Unidos, de un
59 por ciento en Japón, de un 25 por ciento en Bélgica, de un 26 por
ciento en Noruega, de un 42 por ciento en Kenya, de un 46 por ciento en
Uganda, de un 39 por ciento en Malasia y de un 38 por ciento en la
República de Corea.
Agregó que en América Latina, de su lado, los
maltratos contra las mujeres y las niñas son de un 52 por ciento en
Nicaragua, de un 26 por ciento en Chile, de un 19 por ciento en
Colombia, y de un 34 por ciento en México.
Diariamente en el país se producen unos 20 casos
de abusos sexuales contra niñas, adolescentes y mujeres, la mayoría de
las cuales tienen edades que oscilan entre los 3 y los 14 años de edad, y
solamente en el Distrito Nacional cada día se reportan un poco más de
15 casos de agresiones de maridos o ex maridos contra mujeres por
motivos pasionales.
El lunes está registrado como el día por
excelencia en que más casos de violencia contra mujeres indefensas se
denuncian en todo el país. Nada más en la Capital se reporta un promedio
de 30 acciones de esa naturaleza.
Ante la situación razones de sobra ha tenido la
dirección de la Oficina del Médico Legista en Santo Domingo para
expresar que se siente alarmada por la escandalosa cantidad de mujeres
que periódicamente acuden a dicho departamento oficial a querellarse
porque han sido brutalmente agredidas por sus maridos o ex maridos
celosos.
Los agresores del género femenino cometen sus
actos de violencia principalmente a través de bofetadas, con palos,
piedras, botellas, armas blancas y de fuego.
La sociedad nuestra mitifica la familia como un
espacio sagrado, prefiriendo que pase cualquier cosa dentro de ella
antes de ser dividida. En efecto, las mujeres tienen muchas veces que
soportar agresiones por temor al abandono y la soledad, en una sociedad
que aún exhibe dificultades de empleos y de seguridad económica y
social.
A pesar de que las víctimas no lo denuncian y de
que la legislación de República Dominicana es nula en esa materia,
contrario a como ocurre en las legislaciones de otras naciones, las
mujeres del país también son víctimas de acoso sexual en los centros de
trabajo tanto públicos como privados. Ciertamente, una gran cantidad de
las empleadas enfrenta permanentemente el acoso sexual o delito de
naturaleza sexual no deseado que surge en una relación de trabajo.
La violencia que se ejerce contra las mujeres en
la familia y fuera de ella constituye un verdadero crimen y entiendo que
como tal debe tratarse, concluyó Fausto Araujo.
Las causas que generan esa violencia son
atribuidas por los especialistas a que el hombre maneja más fácil la
violencia que el verbo, a las dificultades económicas, al bajo nivel
educativo que afecta a una parte de la población y a los trastornos
mentales que generan los celos excesivos y peligrosos.
Sean cuales sean las causas que generan a esa
odiosa, bochornosa y deprimente práctica ejercida contra las
depositarias de la vida, contra las madres de todos los hombres que hay
sobre la faz de la tierra, todos y todas tenemos que declararle la
guerra y vencerla.
Asumamos ese compromiso en ocasión de celebrarse
cada 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, todos los últimos
domingos del mes de mayo de cada año el Día de las Madres y todos los 25
de noviembre de cada año el Día de la no Violencia Contra la Mujer.